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El caso de una joven que fue a retirarse un DIU pero acabaron extrayéndole el útero y ambas piernas

Vanessa, una ciudadana de México, sufrió una mala praxis médica donde le extrajeron el útero, un ovario y fueron aputadas ambas piernas. Sucedió en la ciudad de Querétaro, en el IMMS (Instituto Mexicano del Seguro Social), Hospital General Regional número 1. Si bien el hecho ocurrió en 2018, el suceso cobró mayor relevancia ante la inadmisible respuesta que ofreció esta semana el Instituto y la CNDH (Comisión Nacional de los Derechos Humanos).

Todo comenzó cuando, hacia ese año, la mujer se acercó al área de ginecobstetricia en dicho Hospital para extrarse un DIU. Este procedimiento fue realizado de forma errónea y aquella negligencia médica desencadenó en un posterior mal diagnóstico en otra unidad sanitaria del mismo Instituto. En el último centro de urgencias se le informó que tenía una lumbalgia y una grave infección generalizada, por lo que volvió al Hospital General Regional 1 donde había sido atendida en primer lugar.

Fue en el mismo Hospital dependiente del IMMS, donde se internó a la paciente por una hemorragia, deshidratación y un enorme deterioro en su estado de salud. Con la infección generalizada contraída que le generó asimismo un paro cardíaco, en el IMMS se le extirparon aquellos órganos reproductivos y ambas extremidades inferiores. 

La resolución a la que llegaron el Instituto junto con la CNDH fue la de otorgarle una indemnización de 88.000 pesos mexicanos con motivo de reparación de la mala praxis. Sin embargo, esto fue razonablemente repudiado por Vanessa, alegando también que ninguna de ambas entidades realizó una disculpa apropiada por lo que le causaron.

Hoy, de manera justa, Vanessa reclama al IMMS un considerable aumento de pensión, nuevas prótesis y y becas para sus hijos.

 

 

 

 

 

 

 

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